Cuando Julio César Chávez humilló a Edwin Rosario quien era uno de los mayores noqueadores del boxeo.
El 21 de noviembre de 1987, en el Hilton Hotel de Las Vegas, Nevada, dos de los peleadores más temidos del planeta se encontraron cara a cara. El mexicano Julio César Chávez puso en juego su campeonato mundial ligero del WBA frente al explosivo puertorriqueño Edwin Rosario.
Lo que prometía ser una guerra de poder se convirtió en una de las actuaciones más dominantes de la carrera de Chávez. Desde los primeros asaltos, el mexicano impuso un ritmo asfixiante, castigando el cuerpo y la cabeza de Rosario con una precisión brutal. Cada round aumentaba el castigo, mientras el campeón parecía fortalecerse con cada intercambio.
Rosario intentó responder con su reconocida pegada, pero la presión constante de Chávez terminó por desgastarlo. Para el décimo primer asalto, el puertorriqueño presentaba un severo castigo físico y su esquina tomó la decisión de detener la pelea para evitar daños mayores.
Julio César Chávez ganó por nocaut técnico en el round 11, reteniendo el campeonato mundial ligero de la WBA y consolidándose como una de las figuras más temibles e invencibles del boxeo de finales de los años 80.
Aquella noche en Las Vegas no solo defendió un título mundial; Julio César Chávez demostró por qué su nombre terminaría convertido en leyenda del boxeo mexicano y mundial. 🥊🇲🇽