¡Así nació el odio! El puñetazo de M.A. Barrera a Erik Morales antes de la primera pelea
Antes de que sonara la primera campana, la guerra entre Marco Antonio Barrera y Erik Morales ya había comenzado. No fue un intercambio de golpes sobre el ring, sino en plena conferencia de prensa, donde la tensión acumulada explotó frente a las cámaras.
Las provocaciones entre ambos eran constantes. Ninguno estaba dispuesto a ceder un solo centímetro, y durante uno de los careos previos a su primera pelea, Barrera perdió la paciencia y lanzó un golpe contra Morales, desatando un caos inmediato entre promotores, entrenadores y personal de seguridad.
Aquel puñetazo marcó el inicio de una de las rivalidades más intensas en la historia del boxeo mexicano. A partir de ese momento, los ataques verbales continuaron en programas de televisión, entrevistas de radio y conferencias de prensa. Cada aparición pública terminaba con insultos, amenazas o nuevos enfrentamientos, alimentando un odio deportivo que parecía completamente real.
Cuando finalmente se encontraron en el ring, el 19 de febrero del 2000, ya no había necesidad de vender la pelea. El público sabía que no era una simple disputa por un título: era el choque de dos guerreros que realmente querían derrotarse. Así nació una trilogía legendaria que sigue siendo recordada como una de las más grandes y apasionantes en la historia del boxeo.