LAS CONSECUENCIAS DEL GOLPE AL HÍGADO PUEDEN SER FATALES.
Comer antes de una pelea de boxeo puede tener consecuencias muy peligrosas si el boxeador recibe un golpe al hígado o al estómago, ya que el cuerpo todavía está procesando los alimentos y no está en condiciones óptimas para recibir ese tipo de impacto. Aquí te explico lo que puede pasar:
Náuseas y vómito inmediato:
Si el estómago aún tiene comida, un gancho fuerte puede provocar que el contenido suba repentinamente, causando vómito o arcadas, lo cual es muy peligroso en medio del combate.
Mayor riesgo de daño interno:
Durante la digestión, los órganos del sistema digestivo —especialmente el hígado— están más irrigados de sangre. Un golpe fuerte en ese momento puede provocar hematomas internos más graves o incluso lesiones hepáticas.
Fatiga y reflejos lentos:
Comer justo antes de pelear hace que gran parte de la energía se concentre en la digestión, lo que reduce la agilidad, la velocidad de reacción y la capacidad para absorber castigo.
Por eso, los boxeadores profesionales dejan pasar entre 3 y 4 horas desde la última comida antes de subir al ring, para asegurar que el cuerpo esté ligero, con energía disponible y listo para resistir los impactos.